La refrigeración forma parte de nuestra vida diaria y de numerosos sectores industriales, pero a menudo está rodeada de ideas preconcebidas, medias verdades y mitos que se han ido transmitiendo con el tiempo. Desde el ámbito doméstico hasta el industrial, el frío no siempre funciona como creemos.
En este artículo repasamos algunos de los mitos y curiosidades más habituales sobre la refrigeración, explicados de forma clara y divulgativa, para entender mejor cómo actúa el frío y por qué una gestión adecuada es clave para la conservación, la eficiencia y la calidad de los productos.
MITO 1: CUANTO MÁS FRÍO, MEJOR SE CONSERVA TODO
Uno de los errores más comunes es pensar que bajar la temperatura al máximo siempre mejora la conservación. En realidad, no todos los productos reaccionan igual al frío.
Algunas frutas y hortalizas sufren daños por frío cuando se almacenan a temperaturas demasiado bajas. Esto puede provocar alteraciones en la textura, pérdida de sabor o manchas internas. El frío excesivo también puede interrumpir procesos naturales del producto y afectar negativamente a su calidad comercial.
La clave no es enfriar más, sino enfriar mejor, manteniendo la temperatura óptima para cada tipo de alimento.
MITO 2: EL FRÍO “MATA” LOS MICROORGANISMOS
El frío no elimina bacterias ni microorganismos, simplemente ralentiza su actividad. Cuando un producto vuelve a una temperatura más alta, estos microorganismos pueden reactivarse.
Por este motivo, la refrigeración debe ir acompañada de:
· Buenas prácticas de higiene
· Control de tiempos de almacenamiento
· Temperaturas estables y bien monitorizadas
En instalaciones industriales, un control preciso del frío es fundamental para garantizar la seguridad alimentaria.
CURIOSIDAD: EL FRÍO TAMBIÉN PUEDE “SECAR” LOS ALIMENTOS
Aunque se asocia el frío con la humedad, una refrigeración mal gestionada puede provocar deshidratación. Esto ocurre cuando hay una circulación de aire inadecuada o una humedad relativa mal ajustada.
El resultado puede ser:
· Pérdida de peso del producto
· Cambios en la textura
· Menor vida útil
Por eso, en cámaras frigoríficas industriales no solo se controla la temperatura, sino también la humedad y la distribución del aire.
MITO 3: ABRIR UNA CÁMARA UNOS SEGUNDOS NO INFLUYE
Abrir una cámara frigorífica, aunque sea brevemente, provoca:
· Entrada de aire caliente
· Aumento de humedad
· Mayor esfuerzo del sistema para recuperar la temperatura
En instalaciones con mucho tránsito, este gesto repetido muchas veces al día puede aumentar el consumo energético y generar inestabilidad térmica. De ahí la importancia de soluciones como cortinas de lamas, puertas rápidas o una correcta organización logística.

CURIOSIDAD: LAS FRUTAS “RESPIRAN” INCLUSO DESPUÉS DE COSECHARSE
Muchas frutas siguen vivas tras la cosecha y continúan respirando. En ese proceso generan etileno, un gas natural que acelera la maduración.
Si no se controla, el etileno puede provocar que frutas almacenadas juntas maduren demasiado rápido, reduciendo su vida comercial. Por eso, en cámaras frigoríficas industriales se utilizan sistemas de control o filtrado de etileno, especialmente en productos como manzanas, peras o frutas climatéricas.
MITO 4: TODAS LAS FRUTAS SE PUEDEN ALMACENAR JUNTAS
No todas las frutas son compatibles entre sí. Algunas producen más etileno que otras y pueden acelerar la maduración o el deterioro de productos cercanos.
Una correcta planificación del almacenamiento, junto con un sistema de refrigeración adaptado, es esencial para evitar pérdidas y mantener la calidad del producto.
CURIOSIDAD: EL FRÍO INDUSTRIAL TAMBIÉN AHORRA ENERGÍA (SI ESTÁ BIEN DISEÑADO)
Una instalación frigorífica bien diseñada y ajustada a las necesidades reales consume menos energía que sistemas antiguos o sobredimensionados.
Factores como:
· Un buen aislamiento
· Equipos eficientes
· Control automático
· Monitorización en tiempo real
Estos factores entre otros, permiten reducir el consumo energético y mejorar la sostenibilidad de la instalación.
MÁS ALLÁ DEL FRÍO: PRECISIÓN Y CONOCIMIENTO
La refrigeración no consiste solo en bajar la temperatura. Es una combinación de tecnología, conocimiento del producto y control preciso de múltiples variables. Cuando estos elementos se gestionan correctamente, el frío se convierte en un aliado clave para la calidad, la seguridad y la rentabilidad.
En Abel Vilalta S.L. diseñamos e instalamos soluciones de refrigeración adaptadas a cada tipo de producto, sector y necesidad, teniendo en cuenta todos estos factores que marcan la diferencia.
Si quieres mejorar la conservación de tus productos, optimizar tu instalación o resolver dudas sobre refrigeración industrial, contacta con nosotros. Estaremos encantados de ayudarte con una solución eficiente y a medida.
En este artículo repasamos algunos de los mitos y curiosidades más habituales sobre la refrigeración, explicados de forma clara y divulgativa, para entender mejor cómo actúa el frío y por qué una gestión adecuada es clave para la conservación, la eficiencia y la calidad de los productos.
MITO 1: CUANTO MÁS FRÍO, MEJOR SE CONSERVA TODO
Uno de los errores más comunes es pensar que bajar la temperatura al máximo siempre mejora la conservación. En realidad, no todos los productos reaccionan igual al frío.
Algunas frutas y hortalizas sufren daños por frío cuando se almacenan a temperaturas demasiado bajas. Esto puede provocar alteraciones en la textura, pérdida de sabor o manchas internas. El frío excesivo también puede interrumpir procesos naturales del producto y afectar negativamente a su calidad comercial.
La clave no es enfriar más, sino enfriar mejor, manteniendo la temperatura óptima para cada tipo de alimento.
MITO 2: EL FRÍO “MATA” LOS MICROORGANISMOS
El frío no elimina bacterias ni microorganismos, simplemente ralentiza su actividad. Cuando un producto vuelve a una temperatura más alta, estos microorganismos pueden reactivarse.
Por este motivo, la refrigeración debe ir acompañada de:
· Buenas prácticas de higiene
· Control de tiempos de almacenamiento
· Temperaturas estables y bien monitorizadas
En instalaciones industriales, un control preciso del frío es fundamental para garantizar la seguridad alimentaria.
CURIOSIDAD: EL FRÍO TAMBIÉN PUEDE “SECAR” LOS ALIMENTOS
Aunque se asocia el frío con la humedad, una refrigeración mal gestionada puede provocar deshidratación. Esto ocurre cuando hay una circulación de aire inadecuada o una humedad relativa mal ajustada.
El resultado puede ser:
· Pérdida de peso del producto
· Cambios en la textura
· Menor vida útil
Por eso, en cámaras frigoríficas industriales no solo se controla la temperatura, sino también la humedad y la distribución del aire.
MITO 3: ABRIR UNA CÁMARA UNOS SEGUNDOS NO INFLUYE
Abrir una cámara frigorífica, aunque sea brevemente, provoca:
· Entrada de aire caliente
· Aumento de humedad
· Mayor esfuerzo del sistema para recuperar la temperatura
En instalaciones con mucho tránsito, este gesto repetido muchas veces al día puede aumentar el consumo energético y generar inestabilidad térmica. De ahí la importancia de soluciones como cortinas de lamas, puertas rápidas o una correcta organización logística.

CURIOSIDAD: LAS FRUTAS “RESPIRAN” INCLUSO DESPUÉS DE COSECHARSE
Muchas frutas siguen vivas tras la cosecha y continúan respirando. En ese proceso generan etileno, un gas natural que acelera la maduración.
Si no se controla, el etileno puede provocar que frutas almacenadas juntas maduren demasiado rápido, reduciendo su vida comercial. Por eso, en cámaras frigoríficas industriales se utilizan sistemas de control o filtrado de etileno, especialmente en productos como manzanas, peras o frutas climatéricas.
MITO 4: TODAS LAS FRUTAS SE PUEDEN ALMACENAR JUNTAS
No todas las frutas son compatibles entre sí. Algunas producen más etileno que otras y pueden acelerar la maduración o el deterioro de productos cercanos.
Una correcta planificación del almacenamiento, junto con un sistema de refrigeración adaptado, es esencial para evitar pérdidas y mantener la calidad del producto.
CURIOSIDAD: EL FRÍO INDUSTRIAL TAMBIÉN AHORRA ENERGÍA (SI ESTÁ BIEN DISEÑADO)
Una instalación frigorífica bien diseñada y ajustada a las necesidades reales consume menos energía que sistemas antiguos o sobredimensionados.
Factores como:
· Un buen aislamiento
· Equipos eficientes
· Control automático
· Monitorización en tiempo real
Estos factores entre otros, permiten reducir el consumo energético y mejorar la sostenibilidad de la instalación.
MÁS ALLÁ DEL FRÍO: PRECISIÓN Y CONOCIMIENTO
La refrigeración no consiste solo en bajar la temperatura. Es una combinación de tecnología, conocimiento del producto y control preciso de múltiples variables. Cuando estos elementos se gestionan correctamente, el frío se convierte en un aliado clave para la calidad, la seguridad y la rentabilidad.
En Abel Vilalta S.L. diseñamos e instalamos soluciones de refrigeración adaptadas a cada tipo de producto, sector y necesidad, teniendo en cuenta todos estos factores que marcan la diferencia.
Si quieres mejorar la conservación de tus productos, optimizar tu instalación o resolver dudas sobre refrigeración industrial, contacta con nosotros. Estaremos encantados de ayudarte con una solución eficiente y a medida.